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9 de mayo de 2020

Chicote va a Los Pollos Hermanos: "Está delicioso, me pregunto qué le echarán"


El prestigioso chef Alberto Chicote ha visitado uno de los restaurantes más famosos de la ficción internacional. Concretamente, se desplazó a Alburquerque, Nuevo México, e hizo una parada obligada en Los Pollos Hermanos. La cadena de comida rápida, tan célebre a nivel mundial gracias a las series televisivas Breaking Bad y Better call Saul, abrió sus puertas por todo lo alto para recibir al cocinero madrileño. 

De sus reacciones se han hecho eco los compañeros de La poca razón, siempre al filo de la noticia, quienes tuvieron el honor de entrevistar en exclusiva a Alberto Chicote: Este sitio es una jodida delicia. Me encanta este pollo bien sazonado con especias autóctonas y productos naturales del sudoeste estadounidense. Ni en Carabanchel Alto los he probado así. Vamos, que he alucinado pepinillos, pero para bien.

Preguntado por si cree haber reconocido el ingrediente secreto de estos pollos, el presentador de Pesadilla en la cocina, nos sorprendió con estas declaraciones: No tengo ni idea de qué le habrán echado, pero esto es más adictivo que la droga. Tal fue el entusiasmo de Chicote, que no escatimó esfuerzos a la hora de querer conocer al artífice de semejantes delicatessem para el paladar. Así pues, afirmó: Quise saber si estaba allí el encargado, pero la dependienta me dijo que en ese momento estaba recaudando fondos para una carrera benéfica de la DEA de Alburquerque.

En este sentido, continuó: Me iba de allí sin conocer al dueño, pero cuando me disponía a coger el coche en el aparcamiento, llegó el señor Gus Fring y tuve el placer de intercambiar unas palabras con él. Preguntado acerca de la conversación que mantuvo con el empresario chileno, Alberto Chicote afirmó: Me dio las gracias por venir y afirmó ser muy fan del programa. Finalmente, lo invité a Madrid a que viniera cuando quisiera y me dijo que lo pensaría, porque tenía muchos compromisos pendientes y una agenda muy apretada. Pero vamos, que volveré, porque este señor es un genio y seguro que un día sale en todos los titulares.

16 de mayo de 2019

Thanos se presentará a las primarias de Vox


¡ESTE ARTÍCULO CONTIENE SPOILERS. SI NO HAS VISTO LOS VENGADORES INFINITY WARS Y ENDGAME, NO SIGAS LEYENDO!

Era un secreto a voces, pero por fin se puede confirmar de manera oficial: Thanos presentará su candidatura a las primarias de Vox, tras las próximas elecciones del 26 de mayo. Así lo ha confirmado el villano de Marvel en su cuenta de Twitter: «Después de mucho pensarlo, he dado el paso. Estoy cansado de tanta mariconada en Vox, así que voy a dar el golpe de efecto que este partido necesita. A mi lado, Santiago Abascal es de centro».

«Hay que equilibrar la balanza política. Tantos partidos políticos de derechas están fragmentando el voto útil, perdemos escaños y eso no puede ser», prosiguió. Asimismo, declaró: «Titán es lo primero, los golpistas de Asgard deben ser ilegalizados y los batasunos esos de los Vengadores no deben tener cabida en mi nuevo universo. ¡Arriba Titán!»

Tras los rumores que lo situaban en la formación verde al anunciar su interés en conseguir las gemas del infinito, Thanos no ha tardado en afirmar sus intenciones si finalmente es elegido presidente de Vox: «Soy inevitable. Si las bases de Titán me llevan a la presidencia, lo primero que haré será un chasquido de dedos que elimine a la mitad de los partidos políticos, o sea, a PSOE y Unidas Podemos. Deben ser reducidos a cenizas y, esta vez, sin resurrecciones, viajes en el tiempo, ni pollas en vinagre».

@joseangelrios92

23 de diciembre de 2016

Suele pasar en época de exámenes


Llegan los exámenes y, con ellos, las noches en vela viendo vídeos en YouTube estudiando, las ingentes dosis de cafés, bebidas energéticas, aún más tila para compensarla y los madrugones. Esa época mágica en la que el despertador pasa a ser la aplicación que más usas y que cosas que nunca han llamado tu atención, como el vuelo de una mosca, de repente cobran una una importancia e interés atroces que sólo volverán en la siguiente tanda que más te vale que no sea en septiembre. Te distraes con todo, incluso con los capítulos de Cuéntame en Clan por las noches. Porque los exámenes han inoculado en nosotros más sueño que el Valium. Como si la morriña que no hemos tenido todo el año mientras estábamos de fiesta estudiábamos arduamente se instalara en nosotros sin la compasión de dejarnos aprobar.

Sin darte cuenta, los tienes a la vuelta de la esquina. Y en un ejercicio de autoengaño personal, decides estudiar estas Navidades. «No he hecho nada más que recogerme a las siete de la mañana, pero ahora me pongo sí o sí» confiesas en una intentona a la desesperada por ponerte al día. Porque claro que en Navidad estudias, pero la etiqueta del polvorón y la gradación etílica de la botella de cava o del lote que te vas a beber en Nochevieja. Luego llega enero con su temida cuesta y lo primero que intentas disimular, aparte de tus ojeras de resaca, es que no has dado un palo al agua en todas las vacaciones. Dicen que «Mal de todos, consuelo de tontos», así que como de eso eres un rato, le preguntas a tus compañeros: «¿Has estudiado algo? Yo me lo he leído un poco» —así para restarte culpabilidad y sentirte un poco mejor contigo mismo—. Y un frenesí de alivio y paz interior te sacude cuando te dicen: «Yo en verdad tampoco».

Así las cosas, llega el día del examen cuando tan sólo ayer parecía Nochebuena. Las aulas magnas a rebosar, los apuntes acumulándose en avalancha, los nervios a flor de piel, los estudios repasos de última hora, gente a la que ni conocías que parecen salidos de un búnker y de un búnker de estudiar también, tu compi de al lado comiéndose las uñas, la otra pintándoselas —se puede sufrir, pero siempre con estilo—, el otro que te dice «Yo vengo para ver cómo es el examen», otro que lo único que se ha preparado son tantas chuletas que parece que va a montar una carnicería y el que da más coraje, el cabronazo empollón de mierda listillo de turno que te dice: «Lo llevo fatal, no me sé nada». Y luego saca un 10. O un 9, que también jode. Pero siempre hay algo peor: que te expliquen algo antes de un examen y, feliz por haberlo entendido, te digan: «Bueno, eso es lo fácil. Seguro que viene a pillar, nos van a dar por todos lados, hoy vamos a dormir bocabajo, vamos a salir de aquí andado como John Wayne» y otras perfectas alegorías de la sodomía.

Llega el profesor con una macabra sonrisa Profident que no la mostraba los lunes a primera hora cuando sentaba cátedra de aburrimiento instruida en Oxford el muy hijo de puta desconsiderado. Parece que la Navidad le ha sentado bien. Con lo que cobra, seguro que el jamón de su cena de Nochebuena era Ibérico como mínimo. «En la mesa sólo quiero ver un boli», dice como si eso fuera Los Juegos del Hambre. Otro te dice que lo ve más morenito, que seguro que se ha ido a la playa para pasar las fiestas, porque todo sabemos que el resplandeciente sol que hace en Matalascañas un 25 de diciembre a las once de la noche no lo disfrutaba ni Don Johnson en Miami Beach. Poseído por las rencillas personales de su pasado con algún otro profesor de su infancia, te entrega el examen bocabajo. «No le deis la vuelta hasta que yo lo diga» —espetan con singular displicencia. Y si piensas que eso lo hacen para hacerse el interesante, estás en lo cierto. Sólo hay algo más peligroso que un tonto y es un tonto con poder. Es el mayor postureo de los profesores después del «Si copiáis, os engañais a ustedes mismos». Y un poco a ellos también.

Luego le das la vuelta y las caras en blanco de tus compañeros son una metáfora perfecta de cómo va a acabar ese examen: en blanco. Y ese semblante taciturno se va contagiando como una epidemia entre todos los presentes. Caen como fichas de dominó. Por lo menos, la primera te la sabes: el nombre. Y pones tu nombre y apellidos en el apartado de Nombre para darte cuenta que, justo debajo, está el hueco para poner los apellidos. Empezamos bien. Porque el nombre de la asignatura te lo sabes. Sabes que, como la cagues hasta en eso, lo más alto que vas a poder aspirar es a un 3. Lees el examen. Sólo hay una pregunta que ocupa un renglón. ¿Pinta guay la cosa, verdad? Bien jodida debe ser, como indica la gota de sudor que empieza a recorrer tu frente. Ahí asumes que en los exámenes sólo hay una opción posible: estudiar. Y no hay vuelta de hoja. Mira, nunca mejor dicho.

En ese momento empieza un pequeño interrogatorio turno de preguntas que, con alguna absurda con su correspondiente risa de fondo, le quita un poco de hierro al asunto. Siempre está el típico que dice: «¿Se puede cambiar el orden de las preguntas al responder?». Vamos a ver, alma cándida. Como si alguna vez en la historia, algún profesor hubiera respondido: «No, no se puede. Es más, si te las sabes todas menos la 1, no puedes seguir respondiendo». «¿Se puede usar tippex o tachar?», «¿Puedo escribir en negro o azul?», «¿En qué año estamos?» y preguntas así con enjundia. U otros que, con más pesimismo, no muestran reparo en preguntar: «¿Cuándo es la recuperación?» Son reglas no escritas en los exámenes que nunca fallan, como que quien hace el selfie siempre sale mal.

Cómo hubiera molado que el examen fuera tipo test, ahí en plan quiniela. Que si acertaste en un Leganés-Osasuna, fijo que también lo haces en Microbiología Aplicada Básica, una asignatura tan básica que básicamente no tienes ni puta básica idea. Mejor no preguntarse cómo será Microbiología Aplicada Avanzada, si algún día llegamos a matricularnos. Porque esa es otra, ¿cuántas matrículas llevas ya? Que eres el abuelo oficial de la clase. De hecho, el profesor era de tu promoción. Y hablando de matrículas, te acuerdas de la de su coche, así como la marca, modelo, color y año, por si tiene la desfachatez de suspenderte y dejarle un bonito recuerdo, pero del Tema 1 ni de qué va siquiera. Aunque siempre te consolará pensar que el «Yo así no lo puesto, lo he expresado con mis palabras» te librará de un suspenso más grande que Torrelavega. Aunque en el fondo sabes que no. He ahí la fina línea que separa un «He aprobado» de un «Me han suspendido».

Venga, que ya queda poco para llegar a casa y poner en Facebook, Twitter, WhatsApp, Tuenti —si aún vives en 2009—, Instagram, Pinterest, Tumblr, Ask, YouTube y FilmAffinity los suspensos exámenes que llevas. Aunque la follada ha sido tal que mejor ponerlo en PornHub. Como si fueras un preso que lleva confinado cuarenta años en Guantánamo que va poniendo muescas en la pared. Porque asúmelo, no tienes ni pajolera idea, pero cuando te mira el profesor, pones cara de interesante con la vista fijada en el infinito, para hacerle creer que estás recordando algo. Eso sí es verdad, te acuerdas del desfase de Nochevieja, del coma etílico ciego mítico que se pilló tu amigo y de cómo lo llevasteis entre cinco tíos a casa. Y de la clavada que os dieron con los churritos en el Puente de Triana, que ni con esos se le pasó.

Ánimo, que tan mal no puede ir. Que sí, que el que te dijo que lo llevaba fatal ha pedido ya el sexto folio y tú has puesto el nombre y mucho es. Pero no quieres ser el primero en entregarlo. Vas a suspender, pero la dignidad que vaya siempre por bandera. Habrá que echarle huevos, al menos. «Venga, que si aprobé Conocimiento del Medio en Quinto de Primaria sin estudiar, esto es pan comido» —piensas en un arrebato de esperanza transitorio. «¿Le pongo el ciclo del agua, a ver si cuela?» te preguntas también. Pero no tienes ni zorra, aunque ello no te libra de usar expresiones cultas y finas como En primer lugar, por consiguiente, dicho lo cual, a colación de esto. Pero algo te dice que el rosco va a ser mayor que el que te comiste por Reyes. Y esta vez sin regalito, aunque todos los años salga el rey mago cutre de porcelana con cara de atracción de feria.

Pasan tres semanas y al profesor parece que aún le dura la resaca de Navidad, pero estamos en febrero. «Ya están las notas en el Aula Virtual» dice el delegado por el grupo de WhatsApp. Y un escalofrío te recorre el cuerpo, como si aún albergaras un atisbo de optimismo para aprobar. Sacas un 2. Sabes que ir a revisión es perder el tiempo. Casi tanto como lo perdiste en Navidad. Pero vas, total, la esperanza es lo último que se pierde. Le mandas un correo muy formal y encima sin faltas de ortografía; luego el profesor te responde sin puntos, coma ni tildes. Y vas con camisa y tal, poniendo mil excusas y suplicando que te deje aprobar con un trabajito, pero lo único que obtienes es un: «Mira, te he puesto un 2 y he sido buena gente». E intentas controlar tus instintos asesinos. Pero en el fondo sabes que te lo mereces. Es año nuevo y, en uno de tus innumerables propósitos de los que en marzo no recordarás como por ejemplo apuntarte al gimnasio, dices: «Hoy me pongo desde el primer día». Y con otra mentira, la historia comienza a repetirse desde el principio, con un guión más predecible que el de la saga A todo gas. A ver si a lo tonto, «Menos por menos es más».

21 de julio de 2016

Encuentran un Moltres en el Altozano a las cinco de la tarde


La fiebre de Pokémon Go ha traspasado fronteras y, en apenas pocos días, millones de teorías, suposiciones y conspiraciones acerca de la localización de ciertos Pokémon han proliferado a un ritmo asombroso. Especialmente, los rumores acerca de la ubicación de los Pokémon legendarios han sido los que más expectación han causado entre los entrenadores que desean ver completada su Pokédex en el menor tiempo posible.

En concreto, uno de los pájaros legendarios, Moltres, ha sido avistado en la célebre Plaza del Altozano en Sevilla en pleno mes de julio a las cinco de la tarde. La mítica ave de fuego, uno de los Pokémon más codiciados, fue visto por un grupo de suicidas viandantes al disponerse a cruzar el Puente de Triana, posado en la estatua de la gitana situada en las proximidades de la zona. Los testigos declararon ante los micrófonos de La poca razón: «Hacía mucha calor, diríamos que unos 47 grados a la sombra y allí vimos a Moltres. Estaba refugiándose en la sombra y nos preguntó si teníamos un poco de agua, porque se moría del calor».

Al verlo y comprobar que no se trataba de una alucinación producto de las altas temperaturas, los entrenadores se dispusieron a capturarlo con resultados poco productivos. En alusión a ello, el pájaro legendario declaró ante los compañeros desplazados a la capital hispalense: «Ojú, chiquillo, vaya calufa hace en Sevilla, incluso más que dentro de una poké-ball. A ver si empieza ya la Velá, que tengo ganas de tomarme un rebujito en la caseta del Partido Comunista». Además, añadió: «Como siga haciendo tanta calor, me voy a plantear participar en la cucaña. Si llego a saber esto, no cojo el Blablacar desde Kanto y me hubiera quedado con Articuno de vacaciones en las Islas Espuma».

13 de julio de 2016

En Pokémon Go, encuentran un Magikarp en la Moncloa


Los compañeros de investigación de La poca razón no han querido ser menos y también se han apuntado a la incipiente moda de Pokémon Go. Tras sortear todo tipo de escollos y finalmente poder instalar dicha aplicación, nuestros reporteros decidieron empezar por la puerta grande, concretamente por la del Palacio de la Moncloa. Tamaña fue la sorpresa que se llevaron al utilizarla en el despacho del presidente del gobierno en funciones, Mariano Rajoy.

Después de la reunión que el ejecutivo mantuvo con el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, los compañeros decidieron usar Pokémon Go en la sala donde Mariano Rajoy recibe a los principales líderes políticos. Al encenderla, se toparían nada menos que con un Magikarp, un pokémon tan inútil como el anfitrión del palacio presidencial. «Nos dispusimos capturarlo enseguida, aunque Magikarp es muy malo, pero queríamos evolucionarlo a Gyarados que sí es muy bueno. Lo malo fue que que no teníamos poké balls porque el Gobierno no las subvenciona», afirmaron nuestros compañeros.

Consternados por no haber podido capturarlo, los corresponsales de La poca razón desplazados a Moncloa tuvieron la oportunidad de intercambiar algunas palabras con Mariano Rajoy quien les comentó: «No habéis sido los primeros en usar Pokémon Go aquí. El otro día Soraya lo usó en un consejo de ministros y se encontró con doce capullos, o sea, con doce Metapod que sólo podían usar fortaleza. Aunque lo más sorprendente de esto es que estuvieran allí trabajando en verano». Después de ser atendidos en persona por el presidente del gobierno en funciones, los periodistas abandonaron el palacio de la Moncloa, sin poder hacer uso del centro Pokémon más cercano que había sido privatizado por el Partido Popular recientemente.

@joseangelrios92

8 de julio de 2016

Barack Obama: "Voy a Sevilla a hacerme hermano de Los Negritos"


La llegada del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a la ciudad de Sevilla es, sin duda, el evento del año. La última visita de un jefe de gobierno norteamericano data de 2001 y tuvo como protagonista a Bill Clinton. Las medidas de seguridad desplegadas por los efectivos policiales por toda la capital hispalense han sido llevadas a cabo para garantizar que el convoy presidencial discurra de forma relajada y sin sobresaltos a través de la apacible calor sevillana. De igual modo, los propietarios de comercios, bares y establecimientos de la capital andaluza han adaptado sus locales para recibir por todo lo alto al jefe del ejecutivo estadounidense.

Así pues, los compañeros de investigación de La poca razón pudieron reunirse con Barack Obama en el despacho oval de la Casa Blanca, lugar donde el presidente acogió con hospitalidad a nuestros reporteros, a quienes les ofreció una tapita de jamón serrano y caña de lomo. En la intimidad de la sala de Washington DC, pudieron conocer de cerca los motivos de su viaje a tierras sevillanas: No se lo he dicho a nadie, ni siquiera a mi mujer, pero realmente voy a Sevilla a ver una cofradía de Semana Santa que siempre me ha gustado, Los Negritos. Sorprendidos, los periodistas desplazados a las instalaciones presidenciales persuadieron al presidente para conocer más información. Sí, soy más capillita que la madre que me parió, afirmó textualmente. De hecho, pongo El Correo TV a través del satélite para no perderme ninguna cofradía. Antes veía Canal Sur, pero me tengo que tragar la Semana Santa de Málaga que no me mola ni un pelo, sentenció el presidente nacido en Honolulú.

El líder del Partido Demócrata afirmó que no quiere perderse nada y que desea conocer todas las costumbres de los sevillanos. Comentó que le hacía ilusión ir a Líbano, pero a la terraza de la avenida de la Palmera, no al país y que no le gustaría dejar Sevilla sin comerse un montadito del célebre Bar Trini, sin escatimar en mojo picón. Asimismo, Barack Obama anunció ante los micrófonos de La poca razón: He hablado con mi chófer y le he dado la orden de que no pase por Plaza de Cuba, que le haga un bloqueo a esa zona, porque no quiero acabar en el Pub Phoenix con todos los Erasmus de Estados Unidos, que los tengo muy vistos ya.

Mi mujer Michelle y los niños querían ir a Matalascañas, pero al final he podido convencerlos para venir a Sevilla. A ver si podemos pasar por la avenida de Kansas City para sentirme como en casa, expresó un eufórico Barack Obama quien, además, desveló el motivo secreto de su visita. En relación a ello, declaró: Tengo todos los papeles hechos para hacerme hermano de Los Negritos, aunque lo que me preocupa es que haya que salir descalzo, porque me van a reconocer enseguida y que sea difícil pillar la papeleta de sitio ¿Sabéis si puedo hacerme una bola de cera?

19 de mayo de 2016

Julio Iglesias rompe su silencio: "Yo soy el padre de Darth Vader"


El cantante Julio Iglesias ha sorprendido a propios y extraños con unas declaraciones en las que afirma tajantemente la paternidad de uno de los personajes más emblemáticos y célebres de la historia del cine. Según contó el conocido intérprete en una jugosa entrevista concedida a los compañeros de 'La poca razón' la semana pasada, esta primicia podría hacer tambalear los cimientos de Hollywood: Es algo que nunca he contado a nadie, ni siquiera a mis más allegados, pero yo soy el padre de Darth Vader.

Con relación a ello, el Community Manager del Twitter oficial de Julio Iglesias ha emitido un comunicado de prensa en el que manifiesta textualmente: Nuestro todopoderoso padre Julio Iglesias tiene una información impactante de la que sólo puede dar una pista: Que la fuerza os acompañe, y lo sabes. A fin de verificar la alucinante noticia, el compositor mostró a través de sus redes sociales una fotografía junto con R2D2 y C3PO, acompañada de un autógrafo dedicado a los simpáticos androides de la legendaria saga cinematográfica que rezaba: No os paséis al lado oscuro, mejor venirse a Ibiza. Besos, Julio.

Perplejos ante la increíble exclusiva que acababan de escuchar, los entrevistadores intentaron extraer más información sobre esa rocambolesca noticia: Sucedió en una gira interestelar, tuve un concierto en el planeta Tatooine, conocí a una chica guapísima y, al final, me tuve que acostar con ella para no hacerle el feo. Se llamaba Shmi Skywalker, creo, comentaba Iglesias. En palabras del propio cantante, años después, en la premiere de 'Star Wars: Episodio 4 - Una nueva esperanza' y, tras ver a Darth Vader en pantalla, el artista le dijo a George Lucas: Georgie, Darth Vader me recuerda a mi, es un truhán y, a la vez, un señor. Por cierto, la actriz que hace de la Princesa Leia está muy rica, ¿no tendrás por casualidad su número de teléfono, no?

No obstante, Julio Iglesias no pudo asumir en ese momento la paternidad de aquel joven niño, debido a los excesos producidos en la fiesta de las animadoras de los Miami Dolphins de 1977, evento del que, además de guardar lascivos recuerdos, asegura no poder dar ninguna información por presiones del FBI y del propio Gobierno de los Estados Unidos. Con respecto a ello, afirmó: La verdad es que aquella fiesta fue un desfase pero no puedo decir qué ocurrió exactamente. Sólo diré que nueve meses después, todas dieron a luz veinte varones muy guapos y con un bronceado de latin lover que sólo he visto cuando me miro al espejo. Según las imágenes registradas en la base de datos de 'La poca razón', las imágenes de aquella fiesta están censuradas por motivos de seguridad internacional. Jimmy Carter me dijo que lo que ocurrió esa noche se quedaba entre nosotros, mientras se quitaba la corbata que llevaba anudada en la cabeza y se quitaba el carmín de la cara, declaró el artista, consciente de la intriga que estaba generando.

Preguntado por su disposición a realizar una prueba de ADN que efectivamente corrobore la autenticidad de su paternidad, Julio Iglesias contestó: Por mí no hay ningún problema, pero sólo lo haría en la Estrella de la Muerte, porque en agosto tengo un concierto en un geriátrico de allí y me han dicho que tiene buenas playas. Asimismo, el cantante comentó ante los micrófonos de nuestros compañeros: Me preocupa la voz tan ronca de mi hijo, parece que se ha fumado la fábrica de Philip Morris entera. No sé si se podrá dedicar al mundo de la canción, como su hermano Enrique para sacar un remix de 'El Perdón' con Nicky Jam.

De ser así, no sé dónde podré celebrar la próxima Nochebuena con todos mis hijos. Mi chalet de Naboo tiene sólo 3.000 hectáreas de extensión y no creo que quepan todos, dijo Iglesias visiblemente preocupado. En cualquier caso, el tema de la paternidad se dilucidará en los próximos meses y ya se encuentra en mano de los asesores y abogados del intérprete. A ver qué pasa con todo este embrollo, porque otra cosa que me preocupa también es si este político de la coleta que se apellida igual que yo es descendiente mío, porque no me extrañaría... y lo sabes.

11 de febrero de 2016

Un hipster sale a cenar y no lo publica en redes sociales


Según pudo comprobar el siempre competente equipo de investigación de La poca razón, un reconocido miembro de la tribu urbana hipsturs modernitus, popularmente conocidos como hipsters o, modernito, en su variante diastrática de la zona sur de la meseta, hizo exactamente eso. Perico Barba Pasta salió a cenar con unos amigos al conocido restaurante gourmet de Sevilla, Bar Casa Paco, y no le hizo ninguna fotografía con su dispositivo móvil marca Apple, después de que ésta le fuera servida.

Atónitos y perplejos ante el hecho que acababan de observar, los reporteros de La poca razón que en ese momento se encontraban en Bar Casa Paco emborrachándose en horario laboral desconectando tras una ardua jornada de trabajo, se aproximaron al lugar de los hechos para comprobar en primera que no se trataba de una broma de mal gusto ni incluso de una dramática confusión. Perico, el afectado de tan dantesca noticia, manifestó ante los micrófonos: Iba a hacerle una foto a este suculento plato de gambas, jamón y patatas bravas, pero tenía mucha hambre y no quería que se me enfriase.

Los reporteros que en ese momento se encontraban en el perímetro de la zona tuvieron acceso para entrevistar a Paco, propietario y regente del famoso Bar Casa Paco, que dos meses atrás obtuvo su quinta estrella michelín. Perico es un cliente habitual y la verdad es que ni los demás camareros ni yo jamás habíamos presenciado un hecho así. Nos ha sorprendido bastante, ya que nunca escatima en tiempo para hacerle unas diez fotos a la comida y, tras aplicarle tres docenas de filtros, subirlas a las redes sociales, manifestó Paco, visiblemente afectado.

Adicionalmente, los amigos del damnificado también prestaron declaración ante nuestros compañeros: La verdad es que estamos bastante flipados, de hecho, pensaba en sugerirle veinte hashtags nuevos para etiquetar la foto, pero ni corto ni perezoso, nuestro amigo va y se come la comida, comentó Pere Gil, uno de ellos. El segundo acompañante prefirió mantener su identidad en el anonimato, de forma compresible para no recibir un aluvión de críticas por su inmovilismo tras haber presenciado tamaña desfachatez. Entre sollozos, comentó: Tú antes molabas, Perico. No sabemos qué te ha pasado. Aunque lo único que me reconforta es que no te hayas pedido espaguetis, así no se confunden con tu barba, manifestó.

@joseangelrios92

23 de enero de 2016

Pablo Iglesias confiesa que es fan de Gran Hermano


Pese a las cáusticas declaraciones de Pablo Iglesias el pasado año en las que aseguraba que el programa de televisión Gran Hermano le parecía deleznable, el secretario general de Podemos ha sorprendido a propios y extraños con sus nuevas confesiones. En ellas, no sólo asegura sin titubeos que no le disgusta el reality show, sino que además se declara fan incondicional de dicho espacio televisivo.

Gran Hermano me parece una absoluta maravilla, no me pierdo ninguna gala e incluso veo los resúmenes repetidos en internet, para seguir al tanto de todo lo que se cuece en la casa, confesaba el líder de Podemos. Preguntado por las declaraciones anteriores en las que criticaba ferozmente el reality show más longevo de España, Iglesias salía airoso de esta forma: Yo no he criticado en ningún momento a Gran Hermano, lo único que me molestó fue que se expulsara a los concursantes de la casa sin alternativa habitacional. Sólo eso.

A nivel más personal, el secretario general de Podemos confesó al equipo de investigación de La poca razón que en algún momento se había planteado hacer el cásting para entrar en la casa: Hace un par de años quise participar en Gran Hermano con Íñigo Errejón, pero en Telecinco me dijeron que no era posible, porque no aceptan a menores de edad en la casa, comentó el polémico político visiblemente indignado. Tanto me indigné con la dirección del programa que pensé en crear un partido político llamado Concursemos, pero voces malintencionadas afirmaron que estaba subvencionado por Nicolás Maduro y desestimé la idea, añadió Iglesias.

La entrevista al que fuera eurodiputado entre 2014 y 2015 finalizó con varias preguntas que dejaron entrever el futuro del líder de Podemos y la posibilidad de entrar a concursar en la casa en el futuro. En relación a ello, afirmó: Yo entraré encantado, siempre y cuando me nombren vicepresidente del confesionario. Además, no me gusta que Mercedes Milá hable con los concursantes a través de un plasma porque me recuerda a Rajoy. Para concluir, sentenció: Gran Hermano es una alegoría de la situación política actual, porque da igual si eres el que más conflictos creas dentro de la casa, que al final la gente te acabará votando.

8 de septiembre de 2015

La hipocresía de Facebook


La hipocresía es algo que forma parte de nuestra vida, casi tanto como la frase Me alegro de verte o preguntar a alguien que hacemos tiempo que no vemos ¿Y tú qué estás haciendo ahora? Asumámoslo. Nos importa una mierda. Son frases comodín que guardamos enlatadas por si en una conversación empiezan a sucederse esos incómodos silencios. A hipocresía no nos gana nadie. Eso está claro. Deberían hacerlo deporte federado. Creo que deberíamos devolver el Mundial de fútbol por el de hipocresía y así más de uno diría al ganarlo: Estoy muy contento de ganar este galardón...

Facebook no es más que la prueba definitiva de lo hipócrita que resulta ser la especie humana. Cada día me gusta menos, sobre todo porque desconfío de una red social en la que llamas amigo a todo el mundo. Todos son amigos, tus compañeros de clase o del trabajo que no te caen bien pero que los tienes ahí por compromiso, aquel capullo que se encargó de jodernos la existencia en el colegio e incluso los amigos de verdad. El día que Facebook añada la opción de Agregar como enemigo, seguro que ganará mucho más adeptos. Y por el camino, seguro que mis contactos aumentan de forma exponencial.

Lo que se lleva el premio de la hipocresía es, sin duda, el tema de las peticiones de amistad. Ocurre que, cuando estas son aceptadas, Facebook nos avisa de inmediato. ¿Pero qué ocurre con las que son rechazadas? ¿Nos avisa? No. ¿No debería ser justo saber cuándo no nos han aceptado? Para esto hay un truco que nunca falla: si pasan tres años y la petición sigue ahí, lo más seguro es que hayan pasado de tu culo. Y de ti también.

El tema de los Me gusta merece mención aparte. ¿En serio nos gusta cuando alguien sube una foto de su Porsche mientras va a su mansión de Beverly Hills montado en él? Los Likes de Facebook solamente sirven para anestesiar nuestra envidia. Pero ahí están, más arraigados en nuestras vidas que un folículo aunque evidentemente mucho más placenteros. Y he aquí la prueba de fuego de la hipocresía de Facebook. Se puede poner Likes en cualquier cosa, incluso en una publicación de un viaje a Uganda de hace diez años. Y también en estados del tipo: Toda mi familia ha muerto, mi novia acaba de dejarme y me han robado el coche (no el Porsche, el otro). ¿Qué significa darle Like a ese estado? ¿Una muestra de compasión?

Facebook me jode. Entre otras cosas también, porque no mola hablar con un muro, aunque en la vida real, sea más productivo hablar con un muro que con ciertas personas. Pero no todo en Facebook iba a ser malo. Ni tan siquiera esas fotos, cuyo responsable maldijiste tanto como esa borrachera a la mañana siguiente. Hay algo de Facebook que debería ocurrir en la sociedad. Deberíamos tener la posibilidad de bloquear a las personas en la vida real, o sea, hacerlas invisibles. ¿No sería genial poder hacer imperceptible a alguien a quien no queremos ver? Pues si así fuera, Mark Zuckenberg, te has ganado mi block.

@joseangelrios92

12 de mayo de 2015

Cómo saber si le gustas a alguien en 10 sencillos pasos


La pregunta cuya respuesta resulta más anhelada por toda la humanidad junto a ¿Hay vida después de la muerte? o ¿Estamos solos? ya tiene respuesta. Saber si le gustamos a esa persona que nos gusta tanto ha sido un interrogante responsable de más de un quebradero de cabeza, noches de insomnio y alguna que otra margarita deshojada. No obstante, saber con certeza si le gustamos a esa persona que tanto nos atrae ha dejado de ser un problema. A continuación, os presentamos una propuesta de diez opciones que nos ayudarán a dilucidar si esa persona tan especial está por nosotros.

1. No se cambia de acera cuando te ve: No me refiero a que cambie su sexualidad cuando te ve, sino en sentido literal. Si vas por la calle y esa persona no sale corriendo, saltándose varios semáforos, poniendo en peligro su integridad física con tal de no verte, es que vas por buen camino. Roma no se hizo en un día.

2. No te bloquea de todas las redes sociales: Este punto nunca falla. Si ese chico o chica que tanto te gusta, te tiene agregado en todas las redes sociales, es que vas por buen camino. Si no ha erigido una barrera de hormigón armado en forma de bloqueo, la cosa tiene dirección de acabar en buen puerto. Y si te responde cuando le hablas o, mejor aún, te pone un XD al final de los mensaje, tenlo claro. Está por ti.

3. Te dice abiertamente que le gustas y/o se queda desnudo/a ante ti: Sé que no puede parecer evidente, pero esto siempre funciona. Según los últimos estudios, siempre que una persona se queda como Dios lo trajo al mundo delante de la otra, es síntoma inequívoco de interés. O tal vez, es que no tiene dinero para comprarse ropa. Y si te dice que le gustas, es muy buena señal, siempre y cuando no añada al final como amigo.

4. No pone cara de asco al verte: Lo de tocarse el pelo, sonrojarse o desviar la mirada es un clásico, pero su eficiencia no ha sido confirmada científicamente. Ahora bien, si cuando esa persona te ve, no pone la misma cara que cuando huele un zurullo, es que vas por el buen camino.

5. Te pone emoticonos al hablar contigo: Este punto es una consecuencia directa del segundo, anteriormente comentado. Si tienes la suerte de que esa persona no te ha bloqueado de todas las redes sociales y, es más, tiene el inmenso detalle de responderte los mensajes, no hay duda de que todo va viento en popa. Sin embargo, si acompaña sus mensajes del icono de una carita feliz, estás enhorabuena. Y si pone una cara sacando la lengua, es matemático: has encontrado al amor de tu vida.

6. Te adula o admira en exceso: Para los que veáis Mujeres, hombre y viceversa, adular significa agasajar, elogiar o alabar. Si esa persona no deja de piropearte, de decirte lo mucho que le gusta estar contigo, que le gustan tus pantalones o lo que hay debajo de ellos, la cosa tiene buena pinta. O sea, que si te dice quince piropos al día y aún no te has dado cuenta, espabila.

7. Te da Likes en fotos de hace quince años: Si un día te sorprende en Facebook un Me gusta de una foto que ni te acordabas de que existía, puede ser que alguien se aburra mucho o que tenga mucho tiempo libre. Pero si se trata de esa persona que sospechamos que va detrás nuestra, la cosa está clara: le gustamos. Eso o que esa persona también tiene mucho tiempo libre. Y si la foto es de tu época cani, aún más motivo.

8. Te habla a todas horas: ¿Alguna vez alguien os ha hablado 25 horas al día durante todos los días por WhatsApp? Pues, de ser así, hay una pequeña posibilidad de que esa persona quiera algo con vosotros. Ah, y si es para pediros apuntes de la Universidad, no vale.

9. Te dice que quiere ponerle tu nombre a sus hijos: Esta es un clásico. Si te llamas Hermenegildo o Sisebuta y la otra persona te dice que quiere ponerle tu nombre a sus hijos, o le atraes mucho o tiene un gusto pésimo.

10. Te pone muchas A en el Holaaaa: Obviamente, no es lo mismo un Hola así seco y frío que un Holaaaaaa, con muchas A, un Olaaaaa sin H o un Holaaaaa! con signo de exclamación al final y todo. Aquí la ecuación es sencilla, el número de A en el Hola es directamente proporcional a las ganas que la otra persona tenga de acostarse contigo.

Esto ha sido todo. Por supuesto, no hay que cumplir todas las condiciones expuestas anteriormente para saber a ciencia cierta que le gustamos a la otra persona, pero si se dan más de la mitad, puedes estar tranquilo/a. Y si no las cumples, mejor dedícate al juego. Ya saben lo que dicen: Desafortunado en el juego, millones que pierde.

1 de abril de 2015

Tipos de Me gusta


Parece que el mundo está evolucionando hacia la lógica: Molas más cuantos más likes tengas en tus fotos y estados. Evolucionar o involucionar, según se mire. Si eres de aquellos que se dan Like en sus propias publicaciones, un búnker desprovisto de recursos durante los próximos diez años no es el peor destino. No moláis una mierda. Si empleas todos tus morritos encantos y te esmeras en poner una foto que se queda con dos tristes likes, convéncete de que no vales para ello. Así es la vida: hay gente que vale para descubrir la vacuna que salve la humanidad y otra que vale para obtener likes. No hay vuelta de hoja.

Porque todos sabemos que a Tuenti no le salió bien la jugada de incluir el botón Me gusta en su enésimo intento por imitar a Facebook. Luego llegó Instagram, lo adaptó y ganó varios miles de adeptos, entre los que me llena de orgullo admitir que no me encuentro yo. Porque el negocio del tráfico de likes sustituirá en los años venideros al siempre lucrativo tráfico de estupefacientes: de los creadores del like4like, llega el follow4follow, y de ahí muy inteligentemente derivó el insta4insta. ¿Alguien me puede explicar qué carajo es eso? ¿Y cuándo llegará la mente lúcida que invente el follo4follo? ¿Nadie se da cuenta de que eso sí sería realmente un negocio redondo? Porque los likes dicen más de nosotros que cualquier estudio psiquiátrico forense emitido por la CIA. Y ya que estamos, ¿por qué no analizamos todos los tipos de likes que se encuentran en el competitivo mercado de las redes sociales?

El like dis-like: Alguien pone un estado del tipo Mi novio/a me ha dejado, Me han despedido del trabajo y, siempre con nuestra buena fe, le damos a Like para consolarlo, aunque en realidad parezca que nos estamos alegrando por su desgracia. No lo hagáis por favor, quedáis muy mal.

El like you: Cuando esa persona que te gusta tanto sube una foto en la que deja patente todo su encanto y le damos Like con todo el descaro del mundo, a modo de declaración pública, como queriendo decir: Lo que me gustaría de verdad sería foll...

El like para quedar bien: Un amigo pone un estado de aproximadamente 122 líneas contando cosas de su vida en sumerio arcaico que, a decir verdad, nos importan una mierda. Le damos a Me gusta para quedar bien, por compasión y porque los amigos están para todo. O eso dicen.

El like cabrón: Sería lo opuesto del like anterior. Pongámonos en situación. Hay una discusión en una foto o estado de Facebook y alguien arremete con un argumento que deja noqueado al oponente. Ahí apareces tú y le das Like a ese ocurrente comentario, pero a hurtadilas, a escondidas, con alevosía y sin que nadie se percate. Sería un Zasca en versión Facebook

El like-self: Consiste en hacerse un auto Me gusta. Como se ha dicho antes, este tipo de personas son los que ven La alfombra roja los sábados por la noche y son socios del Getafe. Pertenecen a un escalafón social de difícil catalogación, como cuando nuestros padres se hacen Facebook.

El like stalker: Te pasas las noches en vela viendo las fotos que esa persona subió en 1993. Vale, es cierto que entonces no existía Facebook, pero aún así las vemos. Y, sin saber por qué, le damos sin querer a Me gusta. Rogamos a todos los santos que no lo vea en los dos segundos que tardamos en quitarlo. Si no, espetamos un Tierra, trágame y siempre nos quedará el destierro más lúgubre en la isla de Elba con los que se hacen auto-like.

El like flojo: Ocurre cuando le comentamos un estado o una foto a alguien y esa persona nos contesta. Le damos a Like a su respuesta en sustitución de una respuesta más currada para quedar bien. Equivaldría a un: De acuerdo, pero no tengo ganas de responderte.

El like postureo: Típico caso de que un amigo comparte un estudio realizado sobre los tipos de minerales y las bacterias que existen en la jungla de Vietnam y le damos a Me gusta. Como diciendo, ¿Te creías que no lo sabía?

El like avalancha: Alguien postea un estado que nos gusta y, al querer darnos cuenta, hemos muerto sepultados por un alud de  198 comentarios. En ese momento, al inventor del botón Detener notificaciones le haríamos un monumento como al que inventó la coca-cola para combatir la resaca.

El like sincero: Como personas agradecidas y cívicas, sabemos valorar el enorme trabajo de alguien que pone algo con lo que estamos absolutamente de acuerdo o ha hecho el titánico esfuerzo de subir una foto en la que salimos irresistiblemente bien. Like del tirón.

Este es el arma más letal del siglo XXI: el like. Cuando alguien te da Like es como cuando en el colegio te aceptaban en el grupito de los guays o como cuando te hacía caso la persona que te gustaba. Y eso que aún no existe el botón No me gusta. El mundo aguarda con temor el día que el señor Zuckerberg se levante con el pie izquierdo en su mansión de Florida de 500 metros cuadrados con la genial idea de incluir el No me gusta en Facebook. Y luego lo copiará Instagram. Y luego Tuenti, ah no, que ya no existe. Y luego caerá un asteroide que aniquile a la especia humana, pero eso será un mal menor.

Fuente: Moderna de pueblo (12/3/2015) Tipos de likes. Revista Cuore.

25 de febrero de 2015

El palo de selfies se inventó en 1995 y a nadie le gustó


En las pasadas navidades, el regalo estrella no han sido las zapatillas con lucecitas de colores para los niños, ni el célebre roscón de Reyes y, por extraño que parezca, tampoco la barbie siliconada con tacones del Bershka. Lo que lo ha petado y sigue petando hasta ahora es el dichoso palo del selfie. La gente está repleta de ilusión con este nuevo invento. Y no lo entiendo. Sólo es un palo. Hacienda (que somos todos, aunque unos menos que otros) nos mete un palo cada mes y la gente no se emociona tanto. ¿Y en qué consiste el invento del siglo? Porque no cabe duda de que estamos ante el gran descubrimiento de nuestra era, por encima del doble check azul en WhatsApp. Básicamente, se trata de un palo retráctil con un mecanismo al extremo que sujeta el teléfono para hacer la captura. Y ya está. Y el calimocho es coca cola con tinto.

Pero eso no es lo grave del asunto. Según se han hecho eco muchos medios en Japón, el jodido altamente interesante palo de selfies fue recogido en un libro llamado Inventos estúpidos de Japón allá por el año 1995. Y a la gente entonces le pareció una gran mierda. Se puede decir que pasó muy inadvertido entre el siempre exigente público nipón. ¿Por qué nadie le dijo a ese japonés que lo patentara? Es decir, la sociedad está flipando actualmente por un objeto que era una mierda hace veinte años. ¿Qué va a ser lo próximo, inventar el troncomóvil? ¿Volver a los móviles tamaño ladrillo? Muchos diréis que ahora los teléfonos parecen baldosas, pero dado el ritmo en que está involucionando el mundo, no sería de extrañar.

La sociedad retrocederá dos décadas. Médico de Familia volverá a emitirse en televisión, conduciremos un Opel Kadett, se volverá a implantar la mili, Lou Bega volverá a los escenarios y el Betis seguirá sin ganar la Liga. Pero no pasará nada. Al menos, tendremos un palo de selfie para inmortalizar nuestro risotto con boletus y albahaca para posturear mostrarlo socialmente. Y cuando la gente le dé like, ya lo habremos digerido. Y no es que los selfies se inventaran en 1995. Existen desde que el mundo es mundo, casi tan antiguos como las pinturas rupestres os Jordi Hurtado. El selfie se inventó cuando a alguien se le ocurrió la idea de hacerse una foto by himself.

El caso ha trascendido las fronteras que separan lo coherente y lo irrisorio. El museo Thyssen ha prohibido la entrada de estos artilugios, dado que la gente patosa podría dañar severamente las obras que en ellos se muestran. O sea, al lado del cartel de No se admiten perros, pondrán el de No se admiten palos de selfie. Y es algo positivo. Porque estoy seguro de que Picasso se retorcería en su tumba si viera a la gente apuntando el Guernica con un palo de metal. Y yo también lo haría. Pero que no llegue la sangre al río. Porque, a partir de ahora, a nadie le importará decir que se ha llevado muchos palos.

31 de enero de 2015

Podemos mató al Mar Muerto


Tras haber sido relacionados con el régimen bolivariano de Venezuela, con la dictadura de Cuba y con la banda terrorista ETA, al partido liderado por Pablo Iglesias le surgen tantos admiradores como detractores. El último rumor del que muchos medios de comunicación se están haciendo eco es la posibilidad de que Podemos matara al Mar Muerto que, antes de haber sido eliminados a manos de la organización de Pablo Iglesias, se llamaría Mar Vivo.

Según la creencia popular, el Mar Muerto se llama así debido a que la alta concentración de salinidad en sus aguas hace que todo cuerpo flote en ella, dando la sensación de estar muerto. Como ha podido comprobar el equipo de investigación de La poca razón, toda esa historia no ha sido más que una construcción propagandística que ha servido de tapadera para ocultar cuál fue el trágico final del ahora Mar Muerto. El testimonio es francamente desgarrador.

Al parecer, Pablo Iglesias hizo pactos secretos con el Mossad (servicio de inteligencia israelí) y con importantes miembros de la comunidad judía como Karl Marx, Woody Allen, Adam Sandler y Albert Einstein para instigar una eliminación del Mar Muerto (entonces Mar Vivo) que baña las costas de Israel y Jordania. Pablo Iglesias, en colaboración con el Mossad, nacionalizó empresas encargadas de hacer paseos en barca por el Mar Muerto, de modo que dicho mar entró en quiebra. Tras perder cuantiosas pérdidas económicas, el entonces Mar Vivo decidió poner fin a su larga, profunda y dolorosa vida, vertiendo varias toneladas de napalm sobre él. Fallecería en el acto. Preguntado por ello, Pablo Iglesias ha respondido: Nunca me gustó el Mar Muerto, siempre he sido más partidario del Mar Rojo. Se ha llevado su merecido.

@joseangelrios92

26 de enero de 2015

El Ku Klux Klan le pedirá derechos de imagen a San Gonzalo


A pesar de haber sido disueltos oficialmente en el año 1870, el Ku Klux Klan ha resurgido de sus cenizas y su primera medida ha sido reclamarle derechos de imagen a la cofradía sevillana de San Gonzalo. Según altos cargos de esta clandestina asociación (se ve que los tiene), la popular hermandad trianera se habría copiado de los uniformes usados por el Ku Klux Klan en su creación en el año 1942. No podemos permitir que una institución católica se adueñe de nuestra indumentaria ni de nuestros capirotes, porque el blanco nos queda mucho mejor a nosotros y nos hace un culito muy respingón, balbucearon los miembros de esta repugnante polémica organización estadounidense en su rudimentario español. No obstante, el Ku Klux Klan ha manifestado su admiración por la precisión con la que hacen los agujeros para los ojos de los capirotes.

La respuesta de la hermandad de San Gonzalo no se ha hecho esperar y ha contestado firmemente ante estas duras declaraciones. Así de contumaz se manifestaba Aitor Tilla, hermano y costalero de la hermandad, familiarmente conocido como Er Croqueta: Estos jipis son unos desgraciados que llevan 140 años embajonados y están reprimidos desde que Estados Unidos tiene un presidente negro. Como vea a alguno, se van a llevar tal hostia, que las gambas del Bar Casimiro a su lado van a parecer que tienen buena pinta. Y por cierto, el negrito del paso de cristo les manda saludos. De este modo, una de las más históricas procesiones sevillanas salía al paso de tan durísimas acusaciones.

El Klu Klux Klan se hizo famoso durante la Guerra de Secesión de Estados Unidos entre 1861 y 1965 por promover valores tan entrañables como la xenofobia, homofobia, racismo, antisemitismo, anticomunismo, simpatizar con el PP y anticatolicismo. Fue refundado con carácter más institucionalizado en 1915 y perdió fuerza a raíz de la crisis de 1929 y de la Segunda Guerra Mundial, dada la apología al nazismo de sus miembros. 

Según el equipo de investigación de La poca razón, miembros del Ku Klux Klan le habrían mandado un WahtsApp a los hermanos mayores de San Gonzalo para amenazarles persuadirles de cambiar el color de la túnica de la hermandad por una de color rosa con capirote cian de la marca Nike, repartir caramelos con sabor a aguacate y cambiar el escudo de la hermandad por una foto del tío Sam. O de lo contrario, llamarían a Podemos para que prohíban la Semana Santa, gravándoles con un impuesto por ensuciar de cera las calles de Sevilla. La hermandad le habría comunicado al Ku Klux Klan sobre la imposibilidad de llevar a cabo todos estos requisitos, al no conocer cuál es el color cian.

@joseangelrios92

22 de enero de 2015

Cómo salir de un grupo de WhatsApp sin que nadie se enfade


Algunos grupos de WhatsApp son como nuestras fotos de primera comunión: están ahí pero deseamos con todas nuestras fuerzas que no salgan a la luz. Si hay un invento que haya revolucionado la sociedad, no es la televisión y, por extraño que parezca, tampoco es la cama. Lo más útil que jamás se ha inventado es la opción de silenciar los grupos de WhatsApp durante un año. Aquello de recibir un WhatsApp a las cinco de la mañana en el grupo de tus amigos sobre un vídeo de un tío que abre botellines con el culo ha pasado a la historia. Afortunadamente, dicho sea de paso.

Solamente hay un personaje que puede mosquearnos más que ese: la persona que nunca habla en los grupos. Puede ser que se esté leyendo el programa electoral del Partido Popular y, obviamente, está muy ocupado porque la cosa va para largo. Esas personas dan más coraje que un lunes. Mejor dicho, que dos lunes. Porque siempre está el gracioso que envía un mensaje preguntando si a alguien le sobra un embrague de un Lamborghini Gallardo de 1995, porque el suyo se ha escacharrado. Porque, reconozcámoslo, siempre nos preocupa más que se caiga WhatsApp a que se caiga un amigo nuestro. O más que se caiga el antiguo Rey, una cosa que ocurría más o menos con la misma frecuencia.

Porque cuando inventaron el doble check azul pusimos la misma cara que un japonés de Hiroshima o Nagasaki al ver la bomba atómica caer. Sabíamos que eso no podía acabar bien. Con el doble check azul, ya se puede ver quién ha leído tus mensajes y ha pasado tres kilos de responder. Con lo que molaba pasar de la gente en el anonimato. Por si alguien ha vivido enclaustrado en un búnker en los últimos tres años y aún no se ha enterado, la cosa es así: una raya es que el mensaje ha sido enviado, dos rayas es lo que le gusta a Maradona y este zarrapastroso innovador doble check azul es la confirmación de lectura por parte de la otra persona. Por menos cosas comenzó la Primera Guerra Mundial...

Pero aún hay algo que nos molesta más que eso: esa gente que abandona los grupos de WhatsApp sin decir nada. Las instituciones más lamentables de la historia han sido las SS, la Gestapo, la Inquisición, el Real Madrid, el Ku Klux Klan, la Falange, el club de fans del Pequeño Nicolás y el colectivo de personas que abandona los grupos a la francesa, no la tortilla, sino sin decir nada. Seguro que más de una vez hemos sentido el amago de salirnos de ese grupo en el que no paran de enviar vídeos porno o uno en el que sale un chihuahua tocando el contrabajo (un invento que no es español, de ahí el nombre). Bueno, a lo mejor, de ese precisamente no, pero sí de ese grupo de antiguos alumnos a los que llevamos 16 años sin ver y, misteriosamente, hemos sobrevivido. Y qué decir de ese grupo de la familia en el que hasta la abuela está dentro. O ese grupo que alguien hizo para la cena de navidad y aún en agosto la gente sigue hablando por él. Es muy tentador salir de grupos así, pero nos preocupa quedar mal o que la gente se irrite. ¿Cómo hacerlo sin que eso ocurra? Sigue leyendo.

La opción rebelde: haciendo esto, podemos lograr que la gente se enfade. Suele ocurrir cuando esperamos un mensaje importante, especialmente de nuestra pareja o de alguien que nos gusta. Nos suena el móvil y, al mirarlo, comprobamos que es el grupo de nuestros amigos enviando el vídeo del chihuahua tocando el contrabajo. Nos entra el calentón y, sin pensarlo dos veces, salimos del grupo. Es cuando hay que atenerse a las consecuencias. Ya nadie te avisará de nada porque, sencillamente, no estás en el grupo. Cuando alguien cuente un chiste y no lo pilles, te dirán: Ah claro, es que como no estás en el grupo, por eso no lo pillas...

La opción sincera: esto es algo poco frecuente. Lo de ser sinceros, digo. Consiste básicamente en decir: Gente, me salgo porque estoy hasta los cojones de que me mandéis 200 mensajes por minuto y que 199 mensajes sean el del vídeo del chihuahua que toca el contrabajo. Para hacer eso, hay que tener un gran nivel de autoestima y seguridad en uno mismo, así como una honestidad e integridad sin precedentes. O sea, si eres político, me temo que esta no es tu opción.

La opción excusa: puede haber excusas de muchos tipos. Algunas muy verosímiles, otras sacadas de una novela de Arthur Rimbaud, lo cierto es que son muy variadas: Me voy porque se me peta el móvil, Salgo de aquí porque me tienen que avisar desde Barbados para traerme 50 gramos de opio vietnamita y no quiero que se me mezclen los mensajes, Me voy porque mi BlackBerry explota cuando recibe 500 mensajes en menos de un minuto (¿alguien sigue usando BlackBerry?), Me despido del grupo porque estoy escribiendo un artículo sobre cómo salir de un grupo de WhatsApp sin que nadie se enfade y quiero concentrarme. Vamos, lo típico...

La opción nocturna: y con alevosía, como no podía ser de otro modo. ¿Quién va a estar conectado a las cuatro de la mañana para ver que te has ido del grupo? Bueno, tal vez quien esté esperando que le manden 50 gramos de opio vietnamita procedente de Barbados. Pero en caso contrario, imposible. Pues no. Siempre hay alguien pendiente. Mucha cautela si te decantas por esta opción.

La opción tocho: consiste en aprovechar toda la amalgama de mensajes y tochos que se están enviando sin cesar y salir sibilinamente. Igual tienes suerte y, con tanto mensaje de por medio, nadie se da cuenta. 

Si has seguido estos pasos, enhorabuena. WhatsApp ya no volverá a ser un engorro nunca más en tu vida. O siempre puedes eliminar o silenciar los grupos. Pero eso sería muy fácil y nos gusta la acción. Concluyo aquí que me están enviando un montón de mensajes de WhatsApp en el grupo que tengo con ex-compañeros de celda de Guantánamo y están un poco pesados los pobres. O igual mejor me espero a la noche para salirme como hicimos en... ups.

Fuente: Elena Mengual (15/1/2015). ¡Socorro! Estoy atrapado en los grupos de WhatsApp. Diario El Mundo.

15 de enero de 2015

Podemos quitará la Navidad


Si Podemos ganase las próximas elecciones generales y Pablo Iglesias llegara al Gobierno, es muy posible que las navidades de 2014/2015 hayan sido las últimas celebradas en España. A la polémica suscitada por Begoña Gutiérrez sobre la Semana Santa en Sevilla, se suma esta propuesta del líder de Podemos. La navidad es una fiesta católica que representa a una institución represora que ha perpetrado grandes atrocidades a lo largo de la historia, comentaba el secretario general de Podemos.

En caso de salir adelante, los días navideños pasarán a ser lectivos, se trabajará en nochebuena, navidad, nochevieja, año nuevo y día de Reyes. Por su parte, la festividad de Reyes desaparecerá, dado el carácter republicano del partido liderado por Iglesias. Los gastos en regalos de los monarcas de Oriente pasarán a ser evaluados en una auditoría pública con carácter urgente para desembolsar esas ingentes cantidades de dinero en las polvorientas arcas del Estado. Para compensar las pérdidas, los Reyes Magos recibirán la ayuda económica de 600 euros mensuales, al estar en paro. Juan Carlos Monedero, secretario de Proceso Constituyente y Programa de Podemos, comentaba entre risas: Eliminar la Navidad de nuestra sociedad tendrá consecuencias positivas, ya no tendremos que aguantar a nuestro cuñado en las cenas de nochebuena.

Asimismo, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, matizó más en profundidad su incendiaria decisión: La Navidad representa la filosofía consumista y la esencia elitista del capitalismo, así como el nacimiento de un mesías con el pelo largo que, francamente, intentaba imitar mi look, aunque Jesucristo no compraba en el Mercadona. Estas palabras han sido duramente criticadas por el Partido Popular y el Partido Socialista que, misteriosamente, no han tardado en comparar a Podemos con Cuba y el régimen bolivariano de Venezuela. Así de rotundo se manifestaba Pedro Sánchez, secretario general del PSOE: España en 10 años será Cuba, luego Estados Unidos nos bloqueará internacionalmente, Lenin se levantará de la tumba, le mandará un WhatsApp a Pablo Iglesias, pondrá misiles en la base militar de Rota apuntando a Berlín y la juventud sólo hará botellón con ron Legendario. De ser cierto, seguro que la posibilidad de eliminar la Semana Santa parecerá una broma al lado de esto...

Nota: El presente artículo es, evidentemente, de broma. Es conveniente aclararlo por si alguien, en un titánico arrebato de inteligencia, se lo ha creído. Soy cabrón pero no tanto.

@joseangelrios92

12 de diciembre de 2014

Hitler murió en 1996 y se casó con una brasileña


Según ha podido constatar nuestro equipo de investigación, el dictador alemán Adolf Hitler sí escapó a la entrada de la Unión Soviética en el búnker de Berlín y sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Al parecer, altos funcionarios nazis eran conscientes del declive alemán y no auguraban muy buenos presagios para el futuro del III Reich. Cuando la derrota era más que evidente, varios científicos nazis, liderados por Josef Mengele, idearon una estrategia para salvar al dictador.

Crearon un cohete en colaboración con el Imperio de Japón y, tras arduas negociaciones con Hitler, el líder del Partido Nazi fue convencido para montarse a bordo. Según testimonios de varios oficiales de alto rango de las SS y la Gestapo, el proceso no fue nada sencillo: Ha sido difícil, pero al fin nuestro Führer se ha decidido. Sobre todo, porque este fin de semana juega el Real Madrid contra Las Palmas y había puesto un 1 en la quiniela. Una vez a bordo del artefacto, el Führer se ha sentido muy cómodo, puesto que la ingravidez del cohete hizo disimular su más que evidente Parkinson. ¿El destino de la nave espazial? Nada menos que Marte.

Hitler fue a Marte poco antes de que Alemania perdiera la Segunda Guerra Mundial. Según el comandante Hermann Göring de la Luffwaffe, el destino del transbordador no ha sido del agrado de Adolf Hitler. Al Führer no le ha gustado en absoluto tener que huir con el rabo entre las piernas al planeta rojo, porque piensa que los soviéticos le tenderán una emboscada nada más aterrizar, sentenció. Allí le acompañaría el coronel Hans Landa de las SS, que aún se está recuperando de la esvástica que Brad Pitt le grabó en la frente. Diversos rotativos de tirada mundial se han hecho eco de este rumor, aderezado con tinte conspiranoico, con el atrevido titular: Hitler va a Marte y Hitler va amarte.

En investigaciones posteriores del equipo de La poca razón se ha podido saber que Adolf Hitler permaneció 30 años en Marte preparando su retorno a la Tierra con la intención de instaurar el IV Reich. Al hacerlo, cambió la marca de los uniformes Hugo Boss de las SS por la de los modistos sevillanos Victorio y Lucchino, a los que admira profundamente. Al volver a la Tierra en 1975, el Führer se enteraría de la muerte del dictador Francisco Franco, viejo compañero de aventuras en Hendaya. El ex-canciller alemán declaró: Me llena de tristeza y abatimiento la muerte de un compañero, aunque siempre me hizo gracia su voz de pito.

Después de todo ello, Adolf Hitler tomó un submarino hacia Brasil y estableció allí su residencia. Sería entonces cuando conocería a una bella brasileña de color con la que se casaría y con la que tendría dos hijos. Finalmente, el ex-dictador falleció en 1996, poco después de la llegada del Partido Popular al poder en su primera legislatura. Tenía 107 años. Muy debilitado por las esquirlas, Hitler diría en su lecho de muerte: Me indigna de una manera colosal la llegada de estos fascistas al poder en una nación hermana como España. Es lamentable su programa electoral. Ah no, que no tienen.

@joseangelrios92

10 de diciembre de 2014

El Tuenti se nos rompió de tanto usarlo


Casi nueve años después de su creación, Tuenti sigue ahí, más muerto que vivo. Actualmente, el Tuenti es como el culo: sabemos que está ahí, pero nunca lo vemos. Tómate esto, si quieres, como un epitafio póstumo. Porque, afrontémoslo, no queremos borrar nuestra cuenta porque seguimos aferrados a nuestro pasado, a nuestra gloriosa época cani y a esos tiempos en los que lo primero que hacíamos al llegar del instituto, era mirar el dichoso Tuenti. Porque no puedes ocultarlo, esa foto que te hiciste con 16 años en la que intentas tomarte un cubata por la oreja sigue ahí. Y lo sabes. 

Tuenti se llama así porque no hay nadie mayor de esa edad. Tuenti, twenty, o sea, veinte en inglés. Por si no sois del plan Bolonia o eres alcaldesa de Madrid. Su funcionamiento era más fácil que el mecanismo de un sonajero. Cuantas más visitas, amigos o fotos etiquetadas, más molabas. Y no había vuelta de hoja. Era así y punto. Lógica aplastante, dicho sea de paso.  Porque todos hemos cambiado. Cuando había que estudiar para selectividad, uno abría el ordenador, una cosa llevaba a la otra y siempre acabábamos en el Tuenti. Bueno, ahora miramos el Facebook, o Twitter, o WhatsApp. Joder, pues no hemos cambiado tanto...

Porque pasábamos más tiempo en el perfil de la persona que nos gustaba que en el nuestro propio. Así, maldecíamos al que le había dejado el comentario o al que le había puesto un XDD en vez de un XD. Porque esperábamos su mensaje como el preso que espera la libertad condicional. Luego nos hablaban, nos poníamos muy contentos pensando que era esa persona, pero resultaba que al final era nuestro amigo pasándonos un vídeo en el que un tío se cae de un columpio. Porque nos llevábamos veinte minutos pensando cómo hablarle por el chat, si un holaa, un holaa!, un holaaaaa, o simplemente Hola. Luego abríamos la ventanita de chat para hablarle y se desconectaba.

Porque no había nada en el mundo que nos llenara más de ilusión que las letras verdes de notificación. Y si era una petición de amistad, reíamos pensando cómo molábamos, aunque en el fondo siguiéramos siendo los mismos gilipollas de siempre. Las peticiones de amistad eran un mundo propio. Elaboradas, medidas con una métrica alejandrina milimétrica y rubricadas por el mismo Quevedo, podías saber cómo le caías a la otra persona según el número de A en el Hola. Evidentemente, no era lo mismo un Holaaaa! con carita feliz al final y todo, que un triste Ola. Porque el fin del mundo llegaba cuando alguien te borraba, algo que evidenciaba nuestra madurez. Por esas personas que te agregaban y luego ni te hablaban. Otra prueba de la madurez de algunos.

Porque Tuenti nos hizo olvidar el Messenger y luego WhatsApp se consumó su venganza. Porque todo eran risas hasta que la notificación de turno era un triste evento. Y luego resulta que el evento era una cadena. Y cómo no tuvieras la osadía de enviárselo a 4000 personas en menos de un minuto, el ostracismo más tenebroso te subyugaría con sus lúgubres garras. Porque todos sabemos que los eventos para ver quién visitaba tu perfil eran mentira. No funcionaban. Pero siempre los pasábamos, porque la esperanza es lo último que se pierde. Y en Madrid gobernó casi nueve años...

Porque Tuenti es como Ana Obregón: aunque intente mejorar artificialmente, ha empeorado con los años. Molaba el antiguo, el de las letras verdes, el de No has cambiado tu estado en una semana, algo interesante habrás hecho. La última actualización de Tuenti ha evidenciado su declive. Porque la gente ha preferido pasarse a Facebook, en vez de usar algo que es una copia descarada de Facebook. Porque ya sólo quedan niñatos y niños chicos cuando antes habían... niñatos y niños chicos. Porque algunos, los más viejos del lugar como yo, sólo nos metemos para ver cuánto saldo nos queda en el móvil. Porque se te hacía un nudo marinero en la boca del estómago cuando te pasaban el evento viral que nos amenazaba con que Tuenti se iba a convertir de pago. Aunque si eras del PP, como que te la sudaba...

Porque atrasábamos nuestro cumpleaños para que la gente nos felicitara. Sí, a la mitad no los conocíamos, pero siempre molaba que te felicitaran, aunque fuera la quinta vez en el mes que lo hicieran. Porque si hacías el esfuerzo de estar más de un día sin meterte, te esperabas ver quinientas notificaciones, pero ninguna de la persona que te gustaba. Qué más daba si te quedaban todas las asignaturas pero le habías dado una paliza a tu amigo en el juego de las ranitas que cruzaban la calle. Porque habías convertido tu cuarto de baño en un estudio fotográfico, aunque se te olvidara quitar el papel higiénico de atrás. Porque en esa época no se llamaba selfie, sino foto tuenti o, si molaba de verdad, foto princi.

Porque Tuenti es como el primer amor: intenso al principio y doloroso en la ruptura. Porque nos ha dado mucho, pero no dura para toda la vida. En fin, Tuenti, gracias por amenizarme la adolescencia. Siempre supe que eras como la asignatura de Educación plástica y visual: sabía que no valía para nada, pero siempre molaba tenerla para perder una hora.

@joseangelrios92

20 de noviembre de 2014

Cuéntame llegará hasta 2014


La decimoquinta temporada de la serie televisiva Cuéntame como pasó ha sido estrenada recientemente. De este modo, nuestro equipo de investigación ha podido saber que la popular serie seguirá narrando las aventuras y desventuras de la familia Alcántara hasta el año 2014, de modo que la serie más longeva de Televisión Española será renovada por 32 temporadas más.

De este modo, los Alcántara tendrán que hacer frente a la crisis, al paro y a los recortes que el ministro Wert quiere aplicar sobre la imprenta de Antonio. Lamentablemente, Doña Herminia fallecerá el 5 de mayo de 1996, precisamente el mismo día que José María Aznar llegó a la presidencia del Gobierno. Por si esto fuera poco, Carlitos descubre su homosexualidad en 1987 (en la temporada 20) y se enamora perdidamente de Josete con el que vivirá un tórrido romance cuyos padres nunca aceptarán. Este hecho le impide ser reclutado para la Guerra del Golfo en 1990.

Al ser los primeros en conocer los detalles más relevantes de la trama, hemos podido saber que Toni llegará a ser tertuliano en Intereconomía, en un progresista espacio de televisión donde criticará ferozmente a comunistas, anarquistas y homosexuales, motivo por el que dejará de hablarse con su hermano Carlitos. La pequeña de la casa, María, alcanzará la fama nacional al enrrollarse con un torero en otoño de 1999, lo que le llevará a frecuentar programas de televisión y ser apodada La reina del pueblo.

@joseangelrios92